(perdón Gabo)
Siempre he creído que en la vida el dinero no lo es todo ni es lo más importante. Me gusta tener un trabajo que me reditúa unos 5 mil pesos al mes (más que suficiente para irla llevando) y que me da la libertad de ir al gimnasio en la mañana, de preparar mi propia comida con todo el tiempo del mundo, de pasear a mis perros por horas y de picarme los ojos toda la tarde. Es más, aprovecho el tiempo para dar clases de inglés gratuitas a mis amigos y organizo grupos de estudio sin costo extra para mis alumnos. Pienso que es una buena manera de ayudarlos y, de ese modo, quizás el día de mañana que yo necesite ayuda, ellos harán lo mismo por mí. Simplemente no me gusta lucrar con esas cosas; creo que la revolución empieza por buscar la manera de darle la vuelta al consumismo... no sé, debrayes míos. Además, me encanta la idea de compartir mis conocimientos con otros y al mismo tiempo aprender de ellos... la educación es la base de todo, según me enseñó mi padre.
Ayer, sin embargo, surgió una propuesta de trabajo muy redituable que daría al catre con todo lo anterior: trabajaría ocho horas diarias, en un área relacionada con mi carrera, en una oficina, sin tiempo para mis proyectos educativos alternos, pero con una entrada de dinero constante y muy, muy tentadora. Podría ahorrar, independizarme por completo, adquirir conocimientos y experiencias en algo muy diferente a las clases...
Esto significa que tendría que renunciar a aquello que me hace infinitamente feliz: mi clase de traducción literaria en la UNAM... ¿Qué hacer? ¿Renunciar a mis revoluciones tristes y ceder ante la tentación de un muy buen sueldo fijo en una editorial? En realidad no hay nada asegurado, así que podría ver si sale y ya una vez con el ofrecimiento oficial en mano tomar la decisión. Mientras tanto seguiré escuchando a Antonia Font...
(sigh)
el arte de la digresión, la descontextualización y la debrayación...
Blog Archive
-
►
2010
(19)
- ► septiembre (3)
Links
Categories
- alteridad (1)
- Coetzee (2)
- comedia romántica (1)
- desayuno (1)
- Despedida (1)
- fairies (1)
- familia (1)
- flores (1)
- fotografía (1)
- Jesusa (1)
- Liliana (1)
- melancolía (1)
- Música para bailar (2)
- Música para reflexionar (1)
- perfos (1)
- perros (1)
- poesía (1)
- Señor C (1)
- Sueño (1)
- terrier (1)
11:35
Etiquetas: Música para reflexionar
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


1 comentarios:
Jajaja. ¡Amo tu blog! ¡Es como una introspección pero al revés!
No wey, no creo que tengas que renunciar a tus clases. Podrías negociarlo desde el principio.
No obstante, querida, ¡te encantará!
No sabemos si ahora se hará o no pero, créeme, hacer libros es lo máximo en todo el mundo y a ti te fascinará.
Te quiero.
Publicar un comentario